Con la elección de José Atonio Kast como Presidente de la República, Chile vuelve a contar con la figura de Primera Dama, un rol que en los últimos años había perdido visibilidad institucional y simbólica.
Ese lugar lo ocupará María Pía Adriasola, abogada de la Pontificia Universidad Católica de Chile y esposa del mandatario electo, con quien comparte una historia de vida que se remonta a sus años universitarios. Casados desde 1991, son padres de nueve hijos, reflejando un fuerte compromiso con la familia, uno de los ejes que ha marcado tanto la vida personal como el proyecto político del nuevo Presidente.
María Pía Adriasola no es una figura ajena al ámbito público. Es fundadora de Cuide Chile, organización dedicada a promover, proteger y defender los derechos fundamentales de las personas, con especial énfasis en la vida y la familia, ámbitos que han sido centrales en su trabajo social.
El retorno de la Primera Dama no es un detalle menor. Para muchos, representa la recuperación de una tradición republicana, un rol que históricamente ha cumplido funciones de apoyo social, representación y articulación de iniciativas solidarias desde La Moneda.
En ese contexto, la llegada de María Pía Adriasola al Palacio presidencial marca no solo el inicio de un nuevo gobierno, sino también el retorno de una figura institucional que vuelve a tener presencia, sentido y relevancia en la vida pública del país.
